jueves, 29 de diciembre de 2022

Limones

 LIMONES PARA EL HOGAR:

éste cítrico ha sido considerado un potente protector contra la influencia negativa, cualquiera sea su origen.


PARA NEUTRALIZAR LA MALA ENERGÍA:

Cortar tres limones en forma de cruz, dentro de ellos coloca canela en polvo. Luego  debes ponerlos en un recipiente con sal marina blanca, y colocarlos en una esquina de tu casa que no sea visible para nadie.

Cuando pasen siete días tiras los limones fuera de tu hogar. Repite este ritual todas las semanas para atraer buenas energías.


PARA ATRAER ABUNDANCIA Y PROSPERIDAD:

Coloca nueve limones en un plato liso o transparente, le agregas arroz.

Empieza en Luna Nueva y deja que pasen  las fases lunares, es decir cuatro semanas y luego tiralos fuera de tu hogar. Repite este ritual todos los meses.


PARA ALEJAR LA ENVIDIA Y ATRAER EL AMOR 

Pon agua, pétalos de rosa y jugo de limón en un spray y esparce esta mezcla por toda la casa. Especialmente en las esquinas.


PARA ATRAER PROSPERIDAD:

En un limón sin cortar le colocas siete clavos de especia, y como base siete hojas de laurel, todo en un plato liso o transparente. Éste se coloca en la sala, cerca de donde guardes tu dinero, o si tienes un negocio en el mostrador. No a la vista.

Cuando el cítrico se ponga feo hay que tirarlo y hacer uno nuevo.


Los preparados con limones son un increíble apoyo natural, eficiente y económico para limpiar tu hogar de las malas energías. Este fruto que tuvo sus orígenes en la India, es limpiador, purificador, aromatizador.

Tu hogar dejará de tener energías pesadas.

miércoles, 28 de diciembre de 2022

ALGO SOBRE EL UNIVERSO

El Misterio del Universo

La vasta dinámica del Universo teje un movimiento perpetuo en el que todas las energías se complementan y se sostienen en una armonía insondable. No hay en ese fluir un choque, sino una danza silenciosa que nutre y equilibra lo existente.

Nosotros, en los diversos cuerpos y dimensiones en los que interactuamos, nos alimentamos de ese inagotable caudal energético. Es esa corriente la que aviva cada uno de nuestros recorridos: tanto en los planos que conocemos —el físico y el anímico—, como en aquellos que apenas intuimos y que pertenecen a esferas más sutiles y supra-físicas.

Desde tiempos inmemoriales, la mente humana se ha enfrentado a un gran interrogante: ¿de dónde proviene esa energía?, ¿de qué se alimenta?, ¿acaso tuvo un inicio o es eterna en sí misma? Filósofos, místicos y pensadores han bordado incontables hipótesis, pero ninguna ha logrado agotar el misterio.

Tal vez la respuesta no esté al alcance de la razón común, sino en la expansión de la conciencia. Solo cuando aprendamos a elevar nuestra visión, cuando nuestro interior se afine a la vibración del amor, de la sabiduría y de la verdadera fraternidad entre todas las almas, el velo se correrá.

El camino es claro: evolucionar, caminar con buena voluntad, integrarnos plenamente al tejido universal. Y en esa comunión, en ese despertar colectivo, hallaremos no solo la respuesta al origen de la energía, sino también la certeza de que nosotros mismos somos parte de ella.


C.R.


viernes, 16 de diciembre de 2022

ARGENTINA S.R.L.

 ARGENTINA S.R.L.


Es sumamente triste comprobar,que la ilusión que nos han inducido a imaginar, llamada democracia, es otra de las miles de mentiras que históricamente nos quieren hacer creer.

El concepto de democracia, es sumamente relevante, en dónde todos los actores de una sociedad organizada, concatenan ordenadamente ,generando una realidad que abarque y comprenda a todos por igual, con identicas posiblidades,independientemente de los grados de instrucción o preparación de todos sus integrantes,lo cual pasará  a tener una importancia relativa ,y cuando la absoluta importancia, resida en condiciones de desarrollo,de proyección y de estabilidad que los comprenda genuinamente a todos.

Que no tiene nada que ver,en cuanto a una idea de socialización o socialismos y apunta básicamente a la comprensión de cada individuo en lo referente al respeto a si mismo y por carácter reflejo a absolutamente todos sus pares.

Implícitamente, dentro de ese respeto, se encuentra la verdadera  democracia.

Que alejada de posiciones politicas cercanas o antagonicas ,se depura a si misma, a través del crecimiento conciente ,que eleva  notablemente las condiciones de vida de esa sociedad.

Es muy trillada la frase que esboza, "no existe la  democracia mientras haya una desigualdad", pero por trillada no deja de ser real ,y puede ejemplificar certeramente la sombria realidad,en la cual esta sumida la sociedad mundial,salvo muy honrosas excepciones.. .


La falta de compromiso, la desviación de los objetivos relevantes,la permanente disputa por miserables espacios de poder, que solo conforman a unos pocos en desmedro de la mayoria.

Las permanentes discrepancias que usadas como ardid,solo confunden mas que clarificar y sobre todo, el peso de los egos ,que menospreciados por su propia impotencia, no han sido capaces de despegar de su mediocridad y atreverse a dar alguna respuesta,que pueda conformar en alguna medida,las aspiraciones de las personas.

El cuadro de situación,no es el mejor,por el contrario,es desalentador. Y alli en ese desaliento,reside el desafio para cada uno, que sea manifiesta en forma de interrogantes, preguntas,sofismas en la búsqueda de generar los pequeños cambios que llevaran a las grandes transformaciones ,que sin duda, la mayoria viene ansiando desde siempre.


Deseo hacer incapié,en la falta de compromiso.


Es muy facil comprar y que otro pague, o jugar con la plata del de al lado..Pues es preferible que los riesgos sean asumidos por los demás y no por uno mismo.

Como esas empresas S.R.L. que ponen tope a sus responsabilidades y  compromisos.

Asi es este pais ,como la mayoría de los países del mundo y esta democracia....es solo una desteñida cortina ,que deja sombriamente traslucir la verdadera realidad.


C.R.

martes, 6 de diciembre de 2022

Y VERAN SEÑALES EN LOS CIELOS,MAS KO ES EL FIN...

“Y verán señales en los cielos, mas no será aún el fin…”

El anuncio del Maestro no fue un presagio de catástrofes, sino una advertencia amorosa acerca del agotamiento de un ciclo.
Un ciclo marcado por siglos de extravío, en los que las almas peregrinaron sin rumbo claro, confundidas respecto a sus objetivos esenciales y a la dirección de su propio destino.
Buscaban con ansias, pero sus búsquedas, la mayoría de las veces, fueron vacías e infructuosas.

La historia nos muestra cómo, una y otra vez, la luz fue reprimida por sistemas dogmáticos y autoritarios que, en nombre de lo sagrado, manipularon y deformaron la enseñanza. Se levantaron estructuras que enarbolaban la imagen del Maestro como emblema entre el Cielo y la Tierra, pero que en la práctica se hallaban distantes de la esencia viva de aquello que pretendían custodiar.

El resultado fue un prolongado desconcierto: almas adormecidas, atrapadas en una inercia evolutiva, incapaces de reconocerse a sí mismas como portadoras de la chispa divina. La Verdad aguardaba, amorosa y paciente, a ser comprendida e integrada; mientras tanto, la humanidad pagaba un precio incalculable: guerras, sometimientos, injusticias, divisiones y dolores sin nombre.

Sin embargo, hoy comienzan a encenderse otras señales. No son ya las que brillan en los cielos externos de nuestra amada Tierra, sino las que resplandecen en el cielo interior de cada alma, en la conciencia que despierta. Allí, silenciosa pero firme, surge la auténtica revelación: el hombre empieza a reconocerse como partícipe de un proceso cósmico mayor.

Cada día, como parte de un circuito virtuoso, la elevación de la conciencia colectiva se intensifica. Aunque fuerzas retrógradas e involutivas intenten entorpecer este oleaje de genuina Luz, el proceso es ya irreversible. Quienes transitamos el Sendero sabemos que nada ni nadie puede detener la apertura de este nuevo paradigma.

La inminencia de la nueva era es tan real y palpable como el aire que respiramos. A cada instante, miles de conciencias se suman a esta fusión con la visión renovada del Universo. Y esa, precisamente, es la gran señal: no un espectáculo exterior, sino la transformación interior del hombre.

Porque todo nuestro cielo, el verdadero, se abre en el espacio íntimo de la conciencia, allí donde lo eterno se reconoce en nosotros mismos.